Autora MSc. Dinora  Briceño (dinorabriceno8@gmail.com)

En la actualidad el uso de las computadoras nos ha llevado a investigar si realmente  incorporarlas en el proceso de aprendizaje juega un papel relevante en el ámbito educativo, en tal sentido; es normal observar como nuestros niños y niñas se apropian de estas herramientas tecnológicas, y por ende el libro va perdiendo protagonismo, por lo que surgen otras formas de producción y transmisión de cultura. Indudablemente, que la formación integral del profesional de la educación implica una formación que les capacite en el manejo de nuevas herramientas básicas en el mundo actual, por tal razón; las TICS son consideradas como elementos básicos dentro de la formación integral de cualquier profesional de la educación, es por eso que como docentes debemos estar a la vanguardia educativa e instruirnos en estas áreas como profesionales que deben formarse en una sociedad cambiante y dinámica, aprendiendo a integrar las Tecnologías de la Información y la Comunicación en nuestra práctica cotidiana.   

Recientemente la población en materia educativa, tanto profesores como estudiantes se vio sorprendida repentinamente por un virus que obligó a todos a aislarse y tanto universidades como escuelas fueron cerradas para preservar la salud y la vida de todos, además de tener que adaptar sus programas para posteriormente impartirlos de manera virtual y es aquí donde estas herramientas tecnológicas revisten un papel relevante en el proceso de enseñanza aprendizaje, puesto que ya las clases no son presenciales por el estado de emergencia, pero se sigue dando el proceso a distancia gracias a las plataformas digitales.

Bajo el anterior planteamiento, es necesario que el docente se actualice en cuanto a los recursos tecnológicos utilizados en el campo de la educación a distancia; a los fines de incorporar métodos innovadores a su planificación que conlleven a una mejor comprensión al estudiante de los contenidos para así facilitar la  enseñanza que está impartiendo. En este orden de ideas, queremos compartir nuestra apreciación de el siguiente video:

Se pudo apreciar que el Profesor Jhonan Alexis Padilla Argomedo (Perú), menciona que el docente debe más que instruir y controlar disciplina, ser un mediador entre el alumno y el ambiente; es decir desempeñar un papel más activo con las familias de sus estudiantes; por lo tanto  debe hacer visitas regulares a sus hogares, para de esta manera evidenciar si se están logrando los cambios conductuales o emocionales del mismo que garanticen un proceso de enseñanza continuo.

De igual modo, señaló que él ha incorporado unas estrategias que  implementa en su aula de clase las cuales ha denominado la escuela nueva. La misma consta de 5 principios: asertividad, empatía, resiliencia, prudencia y amor. Acotó, si los niños desarrollan estas habilidades tendrán relaciones más positivas con los demás; se debe enseñar a nuestros estudiantes a fomentar la asertividad que es la forma de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca y respetuosa; esto generará una mejor convivencia. Igualmente, al cultivar la autoestima se desarrolla en ellos una mayor independencia y crecimiento emocional.

Dentro de este marco de ideas, destaco que la empatía es la capacidad de comprender a los demás para de este modo fortalecer  las relaciones personales y los vínculos entre los escolares. Cabe destacar, que la prudencia consiste en  permanecer en silencio cuando la situación lo amerite y esperar el momento adecuado para expresar nuestras ideas sin lesionar a los demás, es decir pensar antes de hablar. Finalmente, el amor; cual sentimiento que sobrepasa todo entendimiento humano, amar es comprender, servir y respetar desinteresadamente.

Asimismo, plantea que el docente debe ser un guía para el alumno en la búsqueda de propiciar las capacidades creadoras de este, es aquí donde la psicopedagogía entra en juego porque busca optimizar el proceso de enseñanza aprendizaje contribuyendo a una orientación integral de la comunidad educativa mediante la aplicación adecuada de métodos didácticos que el docente debe incorporar diariamente en sus clases para lograr un ambiente educativo eficaz y de esta forma disminuir la apatía y el ausentismo escolar de sus estudiantes.

En concordancia con lo anterior, en el siguiente video titulado “que método utilizar  en clases y no aburrir a sus alumnos”:

Allí se hace referencia a que los métodos y técnicas tienen por objeto hacer más eficaces y dinámicas las clases; por eso los docentes deben mantenerse actualizados acerca de los mismos, con la finalidad de poder favorecer el aprendizaje en sus alumnos. Cabe destacar, que  los métodos en los cuales los estudiantes eran sujetos pasivos han quedado atrás y ahora se busca involucrarlos activamente en su propia formación.

Durante el siglo XIX se veía al estudiante como un ser pasivo o un vaso vacío al cual debíamos verter el conocimiento, indicarle lo que tenía que hacer y cómo hacerlo, pero a principios del siglo XX surgen los postulados Piagetanos donde manifiestan que los niños poseen una inteligencia innata y que más que enseñarlos el docente debe guiar u orientar su aprendizaje, al mismo tiempo recibe una retroalimentación. El docente debe tener presente que el proceso de aprendizaje del estudiante no es producto del azar, por eso debe evitar la improvisación; lo cual se puede lograr a través de una planificación bien estructurada en tres momentos: inicio, desarrollo y cierre.

Siguiendo el mismo orden, en el primer momento, el maestro debe captar el interés del estudiante para de esta manera crear un  vínculo con él. Es necesario tener organizado y bien estructurado todo su material de trabajo para evitar que el estudiante se distraiga, y pierda su concentración en las actividades que se están ejecutando. En el segundo momento, es  donde el docente va a desarrollar su clase de manera armonizada, explicará los contenidos, cual es el fin de los mismos, qué busca desarrollar en sus estudiantes, a los fines de darle alcance a los objetivos que se plantearon al inicio de la clase. Debe promover una participación activa entre sus alumnos, felicitar a los que participan y motivar a aquellos que no lo hacen

Por último, en el cierre el maestro debe realizar una retroalimentación de toda la clase dada en aras de constatar si los objetivos trazados al inicio fueron logrados por sus estudiantes, de no ser así, la clase deberá ser reorientada en función a los aspectos no logrados.