Primeramente, quiero indicarles el significado que percibo del ciberactivismo. Se trata de una manera de trasmitir un mensaje interactivo para fomentar la participación ciudadana por una causa común, desde o hacia medios digitales y la calle.

Importante aclarar, el ciberactivismo no es marketing digital, más bien el marketing digital es una estrategia necesaria para lograr un ciberactivismo efectivo.

Antes de seguir quiero contarles brevemente como ha sido mi experiencia operativa. Aclaro, nuestro objetivo es meramente académico.

Ahora bien, la fórmula de cómo hemos logrado el trabajo local de ciberactivismo, va desde tener claro el objetivo o compaña de lucha, hasta formar y estructurar a los activistas por colectivo, por ejemplo, donde, a través de talleres de uso adecuado de los medios digitales, se crean conciencia sobre la necesidad de aprovechar estos espectros comunicacionales.

Las convocatorios y el guion del mensajes relacionado con cada campaña, bien sea para acciones de calle, asistencia a concentraciones y otros activismos, deben ser elaborados por profesionales de la comunicación y un equipo de social media especializados quienes construye los formatos digitales que van a ser distribuidos y difundidos en las distintas estructuras activistas que conformaban la causa, esto incluye aldeas de “bot” para posicionar la lucha o convocatoria, e inclusive motivar a los activista a que presten sus perfiles en redes sociales. De igual modo, las acciones de calle o denuncias colectivas deben ser evaluadas, para determinas tendencias para continuar construyendo material social media para impulsar y continuar la lucha colectiva. Aclaro, este ejemplo de cibeactivismo, es netamente orgánico.

En fin, sucede que para que exista un ciberactivismo, debe estar presente, el colectivo, los activistas digítale, medio o la herramienta, el mensaje y una población segmentada o geolocalizada motiva a luchar por una causa en común. 

Quiero aclara que no soy gurú del tema, pero si he podido participar y coordinar algunas acciones sociales, políticas y ambientales relacionas con este tema. Ahora bien, sin quererme extender, les cuento que históricamente el ciberactivismos se ha visto involucrado en distintos sectores, en los cuales cada uno de nosotros lo ha vivido, y por qué no, participado sin querer o sin saber.

Quizás, el sector político tiene una mayor connotación, así como los reclamos colectivos por derechos sociales, causas como la xenofobia, discriminación, el maltrato humano o animal, han sido iconos mundiales, que han permitido una participación sin límites de fronteras.

Claro está, quizás el ciberactivismo, como herramienta cívica, ha sido de alguna manera un golpe con acciones contundentes a gobiernos locales, lo que ha traído como consecuencias bloqueos u otros tipos de repercusiones, pero es un tema que no quiero considerar en este momento. Lo cierto, es que el ciberactivismo local, bien estructurado, bien interconectado con la gente y con los medios digitales puede llegar ejercer un poder decisorio para acciones de un colectivo comprometido con la verdad, justicia, equidad, igualdad y la vida.