Recuerdo aquellos tiempos cuando existían letreros colgados en puertas de bufetes o publicaciones en periódico sobre el ofrecimiento de los servicios de un profesional del derecho. Literalmente, solo existían gastos para promocionar la necesidad de lograr clientes.

Eso cambio.

Con la posibilidad que brindan los entornos digitales, no solo permite conectar con futuros clientes si no que existe una gran posibilidad de lograr ingresos adicionales más allá de un litigio, por ejemplo, con un branding digital efectivo se alcanza un posicionamientos y reputación corporativa, lo cual permitirá un emprendimiento efectivo en todo el ecosistema de internet, bien sea segmentado o geolocalizado.
Me atrevo decir, que escuelas de los nuevos abogados de hoy son digitalmente Académicas en sus distintos niveles educativos, eso significa que la cultura de aprendizaje exige una cultura laboral dinámica que permita inclusive abordar otras ramas litigantes nivel virtual.


Es obvio, tal apreciación surge en distintos sectores, donde la necesidad de un brandign digital debe ser normal, lo cual debe incluir una identidad digital efectivas, logo, sitio web, redes sociales, segmentación, entre otros factores indispensable, además obtener ingresos por adsenser por contenido de valor en los distintos formatos digitales.
Vamos a estar claro, cada abogado es una marca personal, donde sus habilidad y capacidad personal de en proyectar su reputación, pero sin planificación estratégica digital no hay éxito, o mejor dicho, aprovechamiento del medio online para generar contenido de valor que permita promover profesionalmente sus servicios el en área del derecho que dominé.
Aclaremos, la ley para cualquier litigio depende de cada país o localidad, pero el derecho y las acciones son universales, por esa gran cantidad de referencias biográficas de autores internacionales que orientan la interpretación jurídica local.

En conclusión, si no dices lo haces ni cómo lo haces nadie sabrá que existes, así que todo lo que ofrece esta profesión debe ya contar con espacio en internet tal cómo bufetes online, asesorías jurídicas online, tramites fiscales online, despacho virtual, entre otros. En fin el sector jurídico o legal en general, ye es hora de estar en el ecosistemas digital y así lograr el posicionamiento en buscadores para estar en la vanguardia con los nuevos paradigmas digitales de estos tiempos.

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